El arte ha tenido un lugar esencial en la historia de la humanidad porque esta actividad de reproducir cosas, construir formas y expresar experiencias la utilizamos como catalizador de emociones, afectando el día a día. Ante nuestros ojos, lo sublime conmueve y lo bello encanta, por lo tanto, somos sensibles a la armonía de las cosas. No obstante, podríamos suponer que el arte pasó a un segundo plano según el contexto actual de pandemia y encierro, dándole prioridad a lo realmente necesario… y es por esto que en esta ocasión queremos preguntarnos ¿qué tan necesario es el arte?

Antes de responder la pregunta, piensa en cómo te sientes cuando estás frente a algo que te conmueve…

Quizás una obra, una escultura o una pieza musical lograron colocarte los pelos de punta… es ese sentimiento el que le entrega valor al arte. En palabras de Emmanuel Kant (1876), el sentimiento “comprende dos especies: el sentimiento de lo sublime y el de lo bello. Los dos nos conmueven agradablemente, mas de diversa manera”. Cuando reflexionamos sobre el arte, de inmediato lo relacionamos con la belleza e imaginario, y esto es porque el arte existe para hacernos vivir emociones, presentarnos símbolos e interpelarnos como sujetos.

Estar delante de una obra de arte despierta la sensibilidad y estimula a los sentidos a experimentar a través del disfrute y el placer sin ningún fin en absoluto, tan solo sentir la vida.

Ahora más que siempre debemos encontrar personas, lugares y símbolos que nos mantengan sintiendo constantemente, conscientes de nuestra emoción, despertándola. Según David Bowie, el arte “puede cambiar cómo me siento en las mañanas. La misma obra puede cambiarme en distintas formas, depende de por lo que estoy pasando” y esta percepción concentra el impacto que una obra puede tener en nuestra vida: cambiarla.

En este momento es imprescindible rodearse de belleza y armonía, y es necesario sorprendernos día a día con nuestro entorno o, en otras palabras, con nuestro hogar. Tener esculturas, bellos cuadros y buena música que acompañen es algo fundamental para mantener la salud emocional. Adornar la habitación y espacios cotidianos sí es prioridad porque afecta los sentimientos conmoviéndonos y encantándonos, despertando la calidez y comodidad necesaria para mantener una mente y corazón saludable. El arte cumple una de las mayores y hermosas funciones primarias: es un medio de comunicación que nos identifica e interpela en cada una de sus obras, ¡aprovechemos ese magnífico poder!

Después de esta reflexión te invitamos a seguirnos en instagram o facebook, o revisar nuestra galería de obras de autor, donde encontrarás cuadros de Claudia Larenas, Gonzalo Cienfuegos, Catalina Abbott, Bororo, Samy Benmayor, María Isabel Tagle, Mario Toral y muchos más, que te harán viajar a mundos imaginarios, embelleciendo tu espacio y despertando tu sensibilidad todos los días. ¡Te esperamos!